sábado, 5 de marzo de 2016

Diario de un aprendiz



Hola a tod@s, hace algún tiempo, un amigo y profesor de otro centro me enseñó cosas que hacía con las nuevas tecnologías en su colegio y me di cuenta de que en comparación con ellos, mi trabajo se encontraba en el Pleistoceno. Vale que él trabaja en un centro concertado con muchos más medios económicos que nosotros, pero muchas de las aplicaciones que me enseñó eran gratuitas y yo jamás había oído hablar de ellas, y ni mucho menos me había planteado mi acción docente usándolas.

Más o menos, por esas fechas, una compañera del colegio me habló por primera vez del modelo Flipped Classroom y llamó mi atención por el hecho de ser algo nuevo, de utilizar las nuevas tecnologías y por la posibilidad de realizar un trabajo más dinámico en el aula.

Tampoco había que ser muy inteligente para hacer click, y yo lo hice: por qué no intentar aplicar alguna de esas aplicaciones dentro de ese modelo para comprobar si podía involucrar más a mis alumnos en su aprendizaje y motivarles a que construyeran su propio aprendizaje, teniéndome a mí como guía? Tocaba ponerse a investigar...

Y lo hice, y me di cuenta de que Flipped Classroom podía ser la solución a lo que estaba buscando, e incluso hice alguna prueba experimental rudimentaria con bastante buen resultado. Así que mi idea en ese momento era que Flipped Classroom consistía en buscar vídeos para que los alumnos los vieran y después hacer los ejercicios del libro en clase. (qué naive puedo llegar a ser...!)

Tres días después de empezar este curso, me doy cuenta de que Flipped Classroom no se limita a eso sino que implica la creación de contenidos multimedia (vídeos, podcast, animaciones, presentaciones) para ser vistas por los alumnos en sus casas y ayudarles a comprender, aplicar, analizar y crear; utilizar esos contenidos para obtener información sobre el aprendizaje de los alumnos; el compartir esas creaciones con todo aquél que quiera utilizarlas, y por último, utilizar los datos obtenidos de esos contenidos para diseñar actividades significativas en el aula que completen el aprendizaje de los alumnos.

Un mundo nuevo, vamos...

Y en ello estoy, deseando empezar a crear contenidos y acompañarlos de herramientas que me permitan comprobar el grado de comprensión que los alumnos alcanzan, y especialmente motivado hacia dos aspectos:
  1. El uso educativo de los podcasts.
  2. Ir un paso más allá y hacer que sean los propios alumnos los que aprendan a utilizar determinadas herramientas para presentar contenidos educativos a otros compañeros (que los alumnos aprendan unos de otros).

Lo sé, quizás estoy yendo un poco rápido, pero qué clase de alumno sería si no me ilusionara con lo que estoy aprendiendo?

Un saludo,

Iñaki

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